Muralistas Acción Rebelde M.A.R.

Somos la brigada M.A.R.(muralistas acción rebelde) y hemos decidido dejar plasmado en las paredes nuestros sueños, historia, conocimiento y utilizar las murallas para pelear por nuestros derechos, gritar contra las injusticias sociales y así llevar nuestro pensamiento a la acción muralista popular. Nuestros integrantes responden a la diversidad de género y etaria que nuestras poblaciones albergan, y que surten a las organizaciones populares que luchan por hacer realidad las esperanzas de un país y un mundo más humano y libre”. Con estas palabras se asentaban las bases políticas y de lucha de la brigada muralista allá por el año 2002, con la convicción de que el quehacer pictórico callejero aportara y condujera al levantamiento ciudadano, a la construcción de un Chile mejor, convirtiendo la palabra en imagen, la fuerza en color. El quehacer pictórico en acción, la rebeldía de sus primeros integrantes que desgarraba los muros con simples pero potentes imágenes, en la Población La Victoria, Villa sur, entre otras, amalgamaban la idea de que el mural era eco del levantamiento e imaginario de jóvenes y niños en pro de una causa que esgrimía en el brochazo y el ícono popular su más ansiada victoria y contestación al sistema opresor y publicidad mercantil. La causa y utilización del mural como fuente de expresión tenía hace décadas su lugar asignado en el imaginario del pueblo chileno que a diario frecuenta las calles en su valiente vivir proletario y organizacional. A la visita de grandes de la pintura mural revolucionaria mexicana allá por los años 40’ como David Alfaro Siqueiros y Jorge Gonzales Camarena, se suman a nuestra tradición popular muralista la Brigadas Ramona Parra, Elmo Catalán, Inti Peredo, La Garrapata entre otros talleres y agrupaciones sindicales que ocuparon el muro para establecer la relación con el pueblo que el capitalismo nacional les negaba al potentar el dominio de los medios de comunicación masivos. Mantener vigente la apuesta de los precursores se hacía insostenible en un inicio de siglo en el que la organización popular vivía momentos conflictivos, por ello la elección y compromiso con el muralismo que tanto nos ha dejado en nuestras polvorientas pero revolucionarias calles cuyo rostro, que son los muros, reflejan la actitud de un pueblo que no ceja en la convicción de transformar una realidad impuesta. Los años han pasado y las enarboladas ideas mediante el callejeo pictórico se mantiene vigentes. La primera generación de Muralistas Acción Rebelde cimentaron la irreductible certeza de que el muro constituía un arma cargada de pigmentos con los que el pueblo trazaba su horizonte. Ahora con esa misma carga de verdad las nuevas generaciones arriman sus ideas de transformación social en reunión y complicidad con el futbol callejero que propaga, anuncia y concreta PacGol. La militancia con y junto al pueblo que se alegra, goza y sueña jugando a la pelota en la cancha se hace patente en la mancha singular del mural de los M.A.R. donde esos mismos arrebatos de magia callejera se vuelcan al muro. Así como el en fútbol callejero, los M.A.R. aplican una metodología de trabajo basada en la Educación Popular como herramienta transformadora del pueblo, no como acompañamiento externo, ni para, ni sobre, si no que con el propio pueblo. Constituyéndose a partir de los contenidos provenientes de las experiencias populares que intentan potenciar y acrecentar la cultura y la identidad popular (respetando lo contextos particulares) entendiéndolas como fuentes inagotables de creación, de sobre vivencia y de resistencias incansables contra el  capitalismo, considerado el dialogo, lo colectivo y la reciprocidad como condiciones básicas de la propia existencia. El método MAR , no es más que, el estudio de los principios y formas de la Educación Popular aplicados al trabajo Muralista. Entendiendo, como decíamos antes, que tienen matrices muy similares y que por lo tanto el embarcarse en una barca colmada de colores, esperanzas, brochas, rebeldías y ganas de organizarse y luchar, toma casi ineludiblemente el camino trazado por Freire, Gramsci, por La Revolución Cubana, por el Pablo Vergara, la Tía Alicia de La Victoria, la vieja Herminia de la Pincoya y por tantos otros y otras que anónimamente desde la Educación Popular levantan por toda América Latina trozos dignos de pueblo organizado.

En la brigada MAR antes de bosquejar, discutimos, preguntamos, criticamos, conversamos y reflexionamos, generamos un proceso de autoeducación popular  en torno al tema, actividad que nos convoca a hacernos parte de ella a través del pintar un Mural, de esta forma vamos generando conocimiento, construyendo saberes, nos hacemos participes del saber popular, nos aprehendemos de nuestra historia, de esa que no consta en los libros oficiales.

Ya en una segunda fase, realizamos una lluvia de ideas que arrogue conceptos, palabras relacionadas con lo conversado, que posteriormente en el tercer momento se convertirán en conceptos visuales e icnografías que serán vertidas como collage que luego dará vida a un boceto el cual finalmente pasa a ser adaptado y plasmado en los muros de las poblaciones, centros de estudios, o donde quiera ser parido el mural.

De esta forma, de la mano de la Educación popular, potenciamos al interior de la organización la participación activa, el respeto por la diversidad, por las diferencias, más no por el antagonismo. La formación necesaria para constituirnos en sujetos críticos, transformadores va de la mano con la práctica liberadora, consiente, de clase, la cual nos permite sentirnos parte de las luchas libertarias de nuestro pueblo Latinoamericano, luchas que no acabaran hasta contar con su total emancipación.

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